Historia
HISTORIA
A finales de 2004, impulsada por un deseo solidario, la española Natalia Pallás llegó al barrio de Pilkhana para trabajar como voluntaria en un colegio de la zona. Meses más tarde de su llegada a India, la escuela cerraría sus puertas y ella se encontaría buscando la manera de que sus alumnos no se vieran sin una oportunidad de seguir su formación académica.
Las admisiones para los colegios más económicos son tan altas que muchos de los padres del barrio no pueden siquiera contemplar la posibilidad de tramitarlas,pues supone un desajuste en la economía familiar al que no pueden hacer frente. Esta es una de las principales razones por las que muchos de estos niños no tienen más salida que mendigar o trabajar en fábricas por unas pocas rupias, quedando así sin posibilidad de una educación y un futuro digno.
Semanas más tarde, gracias a la colaboración de la ONG local Seva Sangh Samity, que puso a disposición de la española un edificio para poder iniciar el proyecto, nacia la “Escuela Tara’, una oportunidad para los cientos de niños y niñas de las familias más necesitadas de la zona.
A partir de ahí, Natalia Pallás y todos los miembros locales y españoles que a diario se entregan a esta labor, recibieron y reciben el apoyo necesario de inumerables amigos y amigas para que la escuela y la organización “Amigos de Tara” hayan crecido y esten desarrollando proyectos de calidad que benefician a cientos personas en India y Nepal.
A finales de 2004, impulsada por un deseo solidario, la española Natalia Pallás llegó al barrio de Pilkhana para trabajar como voluntaria en un colegio de la zona. Meses más tarde de su llegada a India, la escuela cerraría sus puertas y ella se encontaría buscando la manera de que sus alumnos no se vieran sin una oportunidad de seguir su formación académica.
Las admisiones para los colegios más económicos son tan altas que muchos de los padres del barrio no pueden siquiera contemplar la posibilidad de tramitarlas,pues supone un desajuste en la economía familiar al que no pueden hacer frente. Esta es una de las principales razones por las que muchos de estos niños no tienen más salida que mendigar o trabajar en fábricas por unas pocas rupias, quedando así sin posibilidad de una educación y un futuro digno.
Semanas más tarde, gracias a la colaboración de la ONG local Seva Sangh Samity, que puso a disposición de la española un edificio para poder iniciar el proyecto, nacia la “Escuela Tara’, una oportunidad para los cientos de niños y niñas de las familias más necesitadas de la zona.
A partir de ahí, Natalia Pallás y todos los miembros locales y españoles que a diario se entregan a esta labor, recibieron y reciben el apoyo necesario de inumerables amigos y amigas para que la escuela y la organización “Amigos de Tara” hayan crecido y esten desarrollando proyectos de calidad que benefician a cientos personas en India y Nepal.
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